Factura rectificativa: ¿Por sustitución o por diferencias?
Ya sabemos que para corregir una factura hay que hacer una rectificativa. Pero cuando te pones a hacerla, surge la duda técnica: «¿Qué método elijo?».
Elegir mal el tipo de rectificación puede complicar tu contabilidad y confundir a tu cliente. Aquí te explicamos cuándo usar cada una.
1. Rectificativa por Sustitución
Cómo funciona: Esta factura «mata» totalmente a la original y la sustituye por la nueva correcta.
Cuándo usarla: Cuando el error es de datos formales (nombre, NIF, dirección) o cuando quieres que el cliente tenga un documento «limpio» con el importe total correcto. Es el método más claro visualmente.
- Ejemplo: Factura original 100€. Estaba mal. Rectificativa anula (-100€) y emite el nuevo importe correcto (120€).
2. Rectificativa por Diferencias
Cómo funciona: Solo facturas el importe que faltaba (o sobraba).
Cuándo usarla: Cuando se te olvidó cobrar algo pequeño o hubo una devolución parcial.
- Ejemplo: Facturaste 100€. Eran 120€. Haces una rectificativa solo por los 20€ extra.
Wifactu te guía
No necesitas memorizar esto. En Wifactu, cuando rectificas, el sistema te ofrece las opciones de forma clara y gestiona los números internos para que el Modelo 303 de IVA cuadre perfecto.