Albarán vs Factura: ¿Por qué no me pagan con el albarán?
En el comercio B2B (venta a empresas), es habitual trabajar con albaranes (o notas de entrega). Entregas la mercancía, el cliente te firma el papelito y te vas. Pero luego llega fin de mes y no hay dinero en la cuenta. ¿Por qué? Porque el albarán no es un documento de cobro.
Diferencias clave
- Albarán (Nota de Entrega): Certifica que has entregado el producto o realizado el servicio. Sirve como justificante de recepción y para controlar el stock. No tiene validez fiscal (no lleva IVA desglosado obligatoriamente) y no genera obligación de pago inmediata.
- Factura: Es el documento fiscal. Certifica la compraventa, devenga el IVA y es el único documento válido para exigir el pago legalmente.
El error de gestión: Acumular papeles
Muchos autónomos acumulan tacos de albaranes firmados durante el mes. El día 30, se sientan a picar datos en el ordenador para «pasarlos a factura». Es un proceso lento donde es fácil olvidar cobrar algún albarán perdido.
Automatización: De Albarán a Factura en 1 Clic
Con Wifactu, el flujo es digital y automático:
- Creas el albarán en el móvil al entregar la mercancía.
- El cliente te lo firma en la pantalla (firma digital).
- A final de mes, seleccionas todos los albaranes pendientes de ese cliente y pulsas «Facturar Agrupado».
El sistema crea una única factura recapitulativa con todos los albaranes detallados. Ahorras horas de trabajo administrativo y aseguras que no se queda nada sin cobrar.
Gestiona tus entregas
Convierte albaranes en facturas automáticamente y cobra antes.